COVID-19 | «Lo ideal es no llegar a una situación de sufrimiento real para tomar medidas»

► Para la Lic. en psicología, Gabriela Rossoti, es fundamental promover la prevención y evitar la prohibición. ► También señala que es necesario aunar el "sentido común empático" y el "sentido de la responsabilidad" para evitar contagios.

AUDIO | Lic. Gabriela Rossoti, Licenciada en Psicología.

 

¿Prohibir o prevenir?

La pandemia de la enfermedad COVID – 19  afecta la vida de todas las personas desde el mes de marzo. En nuestro país se ha aplicado un Aislamiento y un posterior Distanciamiento Social de variable cumplimiento. En los últimos meses se discute que tan efectivas son las prohibiciones, pues entre la letra escrita y la práctica cotidiana, hay una gran diferencia.

La psicóloga Gabriela Rossoti, señala que la adaptación a las medidas depende del perfil de cada persona. Alguien más temeroso del contagio cumplirá con las restricciones, alguien mas desaprensivo o inconsciente «desafíará  al virus». Este compromiso también dependerá de la dinámica familiar en el que la persona se encuentra.

Para la profesional la prohibición genera un resultado opuesto al buscado: «Cuando se nos prohíbe algo vamos a tratar de transgredirlo». En su opinión es mejor impulsar el sentido común empático (reconocer la existencia de una pandemia que afecta especialmente a personas mayores y personas con enfermedades previas) y el sentido de la responsabilidad.

«Lo ideal es no llegar a una situación de sufrimiento real para tomar las medidas individuales. Lo ideal es trabajar sobre la prevención», concluye la especialista.

Los jóvenes y la tecnología

La pandemia de la enfermedad COVID-19 afecta de diversas maneras a distintos grupos sociales.  Si bien ha pasado muy poco tiempo desde el comienzo de la emergencia sanitaria a nivel mundial, ya es posible trazar algunas repercusiones en diversos grupos etarios, entre ellos el grupo de jóvenes y adolescentes.

En primer lugar la mirada optimista sobre la tecnología comienza a relativizarse debido a la saturación y exposición permanente a los dispositivos. Las pantallas y las conexiones por internet son protagonistas indiscutidas en esta etapa de distanciamiento. Sin embargo la invasión de las interfaces a comenzado a generar situaciones no deseadas en algunos jóvenes.

«Hay gente que ha hecho un abuso de la tecnología, pero es bueno revertir y darse cuenta de la situación. La tecnología es buena cuando sabemos tener el control sobre ella. Cuando la tecnología se apodera de nosotros deja de estar a nuestro servicio y terminamos estando al servicio de ella», señala la psicopedagoga Gabriela Rossoti. Los datos alarmantes se detectan en las consultas, algunos pacientes manifestaron que han estado hasta 13 horas frente a la pantalla consumiendo series o videojuegos.

El trabajo en casa también ha tenido un impacto negativo en la calidad de vida de muchos jóvenes con cuadros de depresión previos a la pandemia. El estar en casa agudizó su aislamiento y falta de contacto con otros.

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