En el marco del proyecto “Marca Origen Colonia Caroya”, se realizó una cata y evaluación de dulces y conservas elaborados por productores locales, con el objetivo de mejorar la calidad de los alimentos regionales y consolidar la identidad gastronómica caroyense.
La actividad estuvo coordinada por el área de bromatología y contó con la participación de 15 integrantes de la comunidad que actuaron como evaluadores. Durante la degustación, analizaron distintos aspectos de los productos como color, brillo, aroma, sabor, textura y untabilidad.
El bromatólogo Adrián Zapata explicó que la propuesta busca darle “valor agregado a la producción local” y apuntar a productos típicos de la región, especialmente aquellos vinculados a la tradición artesanal de Colonia Caroya.
Entre los productos analizados hubo higos en almíbar, zapallitos en almíbar, dulces de durazno, pera, naranja y mermelada de uva elaborada con frambua, una preparación considerada representativa de la zona.
Cinco productores participaron de esta primera experiencia: Norma Londero, Nona Esther, Rosel, Efa Caroya y Los Plátanos. Según los resultados, las elaboraciones obtuvieron un promedio general de aceptación del 76,1%.
Desde la organización destacaron especialmente el brillo, el color, la presentación y la intensidad aromática de los productos, aunque también surgieron observaciones para mejorar aspectos como el equilibrio entre dulzor y acidez o la consistencia de algunas preparaciones.
Zapata detalló que los dulces artesanales evaluados no deben contener conservantes, colorantes ni saborizantes artificiales. Explicó que el azúcar funciona naturalmente como conservante y que se controlan parámetros técnicos como el pH y los grados Brix para garantizar que los productos sean seguros para el consumo.
“La idea es respetar la receta tradicional de cada productor, sin modificar su forma de elaboración”, señaló.
Además, indicó que esta experiencia permitirá ofrecer devoluciones técnicas a cada elaborador para perfeccionar futuras producciones y acercarse cada vez más a una identidad gastronómica propia.
Como parte del proyecto Marca Origen, el municipio ya anticipó que continuarán las degustaciones con otros alimentos típicos. Esta semana habrá una nueva evaluación enfocada en productos de panificación y postres tradicionales, como galletas de miel, galletas de novia y budín de pan.
A futuro, también se buscará avanzar sobre platos típicos de Colonia Caroya y productos regionales vinculados a la producción vitivinícola y gastronómica local.