Un grave caso de presunto abuso policial es investigado en el norte cordobés, con epicentro en San Francisco del Chañar, luego de que una mujer denunciara haber sido víctima de irregularidades durante un procedimiento, situación que derivó en un intento de suicidio y su posterior internación temporal.
El abogado defensor, Ignacio Almada Vargas, explicó que los hechos se originaron cuando su clienta fue citada a una dependencia policial en calidad de testigo. Según la denuncia, en ese contexto habría sido retenida y presionada para autoincriminarse en una causa en la que ni siquiera estaba imputada.
“Se la obligó a mostrar contenido íntimo de su teléfono, algo absolutamente ilegal y violatorio de sus derechos”, señaló el letrado.
La situación se habría agravado días después, durante un allanamiento en la vivienda de la mujer, donde —siempre según la denuncia— se repitieron situaciones de exposición y maltrato frente a su entorno familiar.
Como consecuencia de estos episodios, la mujer sufrió un fuerte impacto emocional que la llevó a intentar quitarse la vida. “Terminó internada. Hoy está en tratamiento psicológico y psiquiátrico, intentando recuperarse”, indicó el abogado.
Investigación en curso
La causa es investigada por la Fiscalía de Deán Funes, a cargo de la fiscal Fabiana Pochettino Céspedes, donde se radicó la denuncia penal contra cuatro efectivos policiales.
Las imputaciones incluyen abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, aunque la querella solicitó que se agraven a lesiones graves, teniendo en cuenta las consecuencias sufridas por la víctima.
Además, intervino la Oficina de Violencia de Género de Jesús María, que dispuso medidas de protección para resguardar a la mujer.
Por el momento, según trascendió, los policías denunciados habrían sido puestos a disponibilidad, aunque no se confirmó oficialmente su apartamiento.
Cuestionamientos a la formación policial
En el marco del caso, el abogado también planteó cuestionamientos sobre la preparación de las fuerzas de seguridad. “Más policías no significa más seguridad. Es necesario mejorar la formación y el conocimiento de los procedimientos”, sostuvo.
Asimismo, advirtió que este tipo de situaciones podrían repetirse sin visibilidad: “Esto salió a la luz porque mi clienta se animó a denunciar, pero puede haber otros casos que nunca se conocen por miedo”.
La investigación continúa y se espera que en los próximos días la víctima pueda declarar formalmente ante la fiscalía.