La familia de un mecánico de maquinaria agrícola que fue víctima de un violento asalto comando en Colonia Tirolesa continúa reclamando respuestas mientras intenta recuperarse de un golpe que no solo dejó secuelas físicas, sino también un profundo perjuicio económico.
El hecho ocurrió el viernes por la noche en una vivienda ubicada sobre la Ruta A-74, a la altura del kilómetro 16. Cuatro delincuentes armados sorprendieron al trabajador cuando regresaba a su casa, lo golpearon en la cabeza, lo maniataron y lo mantuvieron cautivo durante varios minutos mientras desvalijaban la propiedad.
Según relató Leonardo, hermano de la víctima, hasta el momento no existen novedades concretas sobre los responsables.
“Nos dicen que están trabajando, pero no tenemos respuestas. Le pediría a la Justicia que le meta pata porque hay datos y hay elementos para investigar”, sostuvo.
Un robo que paralizó la actividad familiar
Los delincuentes escaparon con una Chevrolet S10, dinero en efectivo y una enorme cantidad de herramientas de trabajo. La familia asegura que prácticamente se llevaron todo lo necesario para desarrollar la actividad diaria.
Entre los elementos sustraídos figuran motobombas, un generador eléctrico, motosierras, sopladoras, soldadoras, amoladoras, llaves de distintos tipos y equipos utilizados para el mantenimiento de maquinaria agrícola.
“Nosotros vivimos al día. Estamos trabajando para pagar deudas y salir adelante. Esto nos termina de matar. Nos dejaron sin las herramientas para trabajar”, expresó Leonardo.
La víctima se dedica a la reparación y mantenimiento de maquinaria agrícola, por lo que la pérdida de los equipos representa un golpe directo a su fuente de ingresos.
Violencia y amenazas
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, los asaltantes exigían dinero que creían que la víctima tenía guardado. Durante el ataque lo golpearon, lo amenazaron con armas y lo obligaron a entregar claves de aplicaciones financieras para transferir fondos de sus cuentas.
La familia indicó además que el hombre continúa realizándose estudios médicos para evaluar las consecuencias de los golpes recibidos.
“Gracias a Dios está bien, pero ahora se está haciendo estudios. No tenemos obra social y agradecemos a la Policía porque nos permitió hacer controles médicos que de otra manera hubieran sido muy difíciles”, explicó su hermano.
Sospechas de un datero
Leonardo también aseguró que existen registros de cámaras de seguridad que podrían aportar datos relevantes para la causa y no descartó que haya existido información previa sobre los movimientos de la familia.
“Para mí hay un datero. Hay varios vecinos a los que les pasó algo parecido. Alguien conoce cómo nos movemos y les pasa información”, afirmó.
Incluso señaló que habrían detectado publicaciones en redes sociales y grupos de compraventa donde se ofrecerían elementos similares a los robados, situación que esperan sea analizada por los investigadores.
El reclamo por la inseguridad rural
La familia sostiene que el caso no es un hecho aislado y asegura que los robos en establecimientos rurales se repiten cada vez con mayor frecuencia.
“Se llevan cables, herramientas, desmantelan máquinas en los campos. Hay gente que saca créditos para comprar esas cosas y en una noche pierde todo”, lamentó Leonardo.
Mientras esperan avances en la investigación, el principal objetivo es recuperar al menos parte de las herramientas y la camioneta robada, elementos que consideran fundamentales para poder retomar la actividad laboral y reconstruir la economía familiar.