El fiscal de lucha contra el narcotráfico, Ronan Sobejano, brindó precisiones sobre el operativo realizado en Jesús María que culminó con la detención de dos personas que permanecían prófugas.
Según indicó, la intervención fue el resultado de una investigación iniciada meses atrás, que ya había derivado en allanamientos y detenciones en marzo. “El procedimiento estaba dispuesto exclusivamente para la detención de estas personas, que tenían orden de captura desde hace un tiempo”, explicó.
El funcionario judicial detalló que el operativo comenzó en la madrugada, a partir de datos que indicaban la posible presencia de uno de los sospechosos en la ciudad. La detención se concretó durante la mañana, tras una breve persecución en la vía pública.
Sobejano también se refirió a la modalidad del procedimiento, que llamó la atención de vecinos por la presencia de personal armado de civil. En ese sentido, aclaró que se trató de una estrategia planificada: “Cuando la naturaleza del procedimiento lo requiere, se toman recaudos especiales. No teníamos un dato completamente confirmado, por eso se dispuso actuar de esa manera”.
En cuanto a los resultados, confirmó que además de las detenciones se secuestraron estupefacientes —cocaína y marihuana— y un arma de fuego. No obstante, remarcó que el objetivo principal era dar con los prófugos vinculados a una banda que operaba en la región.
Finalmente, el fiscal subrayó que este tipo de investigaciones demandan tiempo y seguimiento: “Es un trabajo que se viene realizando desde hace meses, con tareas de inteligencia y recolección de datos que permitieron ubicar a estas personas”.