Médicos de cabecera que atienden afiliados de PAMI iniciaron una medida de fuerza de 72 horas en reclamo por una fuerte reducción en los honorarios que perciben por cada paciente atendido. Según denunciaron, la decisión fue comunicada de manera sorpresiva y representa recortes de entre el 50 y el 75 por ciento.
El doctor Fabián García, uno de los profesionales que presta servicios en Jesús María, explicó que hasta ahora existían distintos conceptos de pago, entre ellos consulta y cápita, pero que desde abril se resolvió unificar el sistema con valores mucho menores. “Es imposible mantener la fuente de trabajo en estas condiciones”, sostuvo.
Los profesionales señalaron que deben afrontar gastos de consultorio, personal administrativo y estructura básica para sostener la atención, por lo que consideran inviable continuar con los nuevos montos establecidos.
Cómo será la atención durante el paro
Pese a la medida, aclararon que seguirán cubriendo urgencias y situaciones impostergables. Las emergencias continuarán siendo atendidas en las guardias de clínicas y centros de salud, mientras que en consultorios se dará respuesta a casos urgentes como provisión de medicación, recetas, estudios prioritarios o atención domiciliaria para pacientes con movilidad reducida.
También remarcaron que muchos afiliados llegan desde zonas rurales y localidades vecinas, por lo que procuran mantener la asistencia en esos casos particulares.
Movilización y preocupación por el sistema
En el marco del conflicto, para el miércoles está prevista una movilización frente a la sede central de PAMI en la capital provincial, con participación de profesionales de distintas localidades cordobesas.
Los médicos consideran que la situación podría agravarse y no descartan renuncias masivas si no se revé la medida. Además, advirtieron que los problemas alcanzan también a especialistas, odontólogos, farmacias y clínicas privadas, con atrasos en pagos y dificultades para sostener prestaciones.
Finalmente, García pidió comprensión a los afiliados y aseguró que hicieron público el reclamo porque la situación “se volvió insostenible”.