Doce años después del asesinato de Alexis Barrios, su familia volvió a hablar públicamente tras conocerse que la causa fue elevada a juicio. Carlos y Karina Barrios, padres del joven asesinado en barrio Malabrigo, expresaron su expectativa de que finalmente se haga justicia y cuestionaron la demora en el avance del proceso judicial.
Karina recordó que durante más de una década la familia convivió con la incertidumbre y la espera.
«Doce años esperando que se haga justicia por la muerte de mi hijo. Doce años diciéndonos que esperáramos, que no se podía hacer nada», expresó.
La madre de Alexis sostuvo además que el principal acusado continuó comercializando drogas durante todos estos años y aseguró que esa situación era conocida en el barrio.
«Este señor no nos mató únicamente a mi hijo, nos mató a nosotros también. Se aprovecha de las adicciones de los chicos para vivir», afirmó.
Alexis tenía 21 años cuando fue asesinado. Según relató Karina, aquel día había concurrido junto a unos amigos a comprar droga al domicilio del acusado.
«Cuando se dieron cuenta de que no les había vendido lo que habían ido a buscar, se retiraban y ahí sucedió lo que pasó. Este hombre apuñaló a mi hijo», recordó.
Por su parte, Carlos Barrios hizo hincapié en el largo recorrido judicial que atravesó la familia y aseguró que, pese al dolor, nunca buscaron tomar represalias.
«Jamás fuimos a buscar venganza. Siempre confiamos en que algún día la Justicia iba a actuar», manifestó.
No obstante, consideró que doce años de espera representan «una falta de respeto» para la familia y lamentó que durante ese tiempo el acusado continuara viviendo en el mismo sector donde ocurrió el hecho.
Durante la entrevista también señaló que el punto de venta de drogas que dio origen al conflicto siguió funcionando durante años y que el acusado fue detenido nuevamente hace pocas semanas en un procedimiento vinculado al narcomenudeo.
En el cierre, Karina expresó su esperanza de que el juicio permita cerrar una etapa de profundo dolor.
«La vida de mi hijo ya no la van a devolver. Pero esperamos que se haga justicia y que no haya otro Alexis. Ojalá podamos tener un poco de paz.»
La elevación de la causa a juicio representa un nuevo paso en una investigación que permaneció abierta durante más de una década y que vuelve a poner en debate los tiempos de la Justicia y la lucha contra el narcomenudeo en la región.