Después de cinco años sin poder regresar al país, la artista plástica Elisabeth Colazo volvió a Jesús María para reencontrarse con su familia y recorrer los lugares que la vieron crecer. La visita fue posible luego de finalizar el proceso para obtener la residencia permanente en Estados Unidos, un trámite que, según explicó, le impedía salir del país durante varios años.
«Cuando estás con el trámite de residencia es mejor no salir. Ahora ya estamos más tranquilos y podemos entrar y salir», comentó.
Durante su estadía, aseguró que la ciudad la sorprendió por los cambios. «La encontré hermosa, muy limpia, muy ordenada. Me voy con un poquito de nostalgia», expresó. Entre las obras que más llamaron su atención mencionó el nuevo ingreso sobre Ruta 9 y avenida San Martín, al que calificó como «muy avanzado».
El arte como una nueva oportunidad
Colazo reside en Miami, donde logró transformar una actividad que en Argentina desarrollaba como un hobby en una carrera profesional con proyección internacional.
Explicó que instalarse en un nuevo país la llevó a profundizar su vínculo con la pintura y a expresar en sus obras todo el proceso personal que implicó comenzar una nueva vida.
«Enraizarme en un país nuevo me llevó a plasmar todo lo que tenía dentro en la tela. Fue una explosión interna poder enfocarme plenamente en el arte», señaló.
Gracias al movimiento cultural de Miami, aseguró que comenzó a participar en exposiciones y a generar contactos que le abrieron puertas para mostrar sus obras en distintos países.
La residencia y la situación migratoria
Consultada sobre la actualidad en Estados Unidos, Colazo reconoció que haber obtenido la residencia representa una gran tranquilidad.
«Es un trámite largo y bastante engorroso, pero hoy está muy complicado no estar legal allá. Todo está muy estricto», afirmó.
Sobre las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, consideró que existía la necesidad de ordenar el sistema de inmigración, aunque cuestionó las consecuencias que tuvieron algunas medidas.
«Se frenó un poco la inmigración porque el país estaba desbordado, pero las formas fueron bastante caóticas y mucha gente que no tenía nada que ver terminó afectada», opinó.
«Extraño mi tierra»
Pese a las oportunidades laborales y artísticas que encontró en Estados Unidos, la artista reconoció que el deseo de volver a Jesús María seguía intacto.
«Después de cinco años necesitaba volver a mi tierra», aseguró.
También destacó las posibilidades que el sistema educativo estadounidense les brinda a sus hijas, una de ellas dedicada al arte, y explicó que esas oportunidades fueron determinantes para radicarse en ese país.
Finalmente, comentó que, a diferencia de lo que ocurre en Argentina, el Mundial de fútbol no se vive con la misma intensidad en gran parte de Estados Unidos. «En la zona donde vivo prácticamente ni me entero de que hay Mundial. No es un país futbolero, salvo en algunos sectores muy puntuales», concluyó.