La dupla integrada por el piloto Sergio Sartori y el navegante Carlos Mauri consiguió un destacado tercer puesto en su categoría durante el Desafío Ruta 40, competencia que formó parte de la tercera fecha del Campeonato Mundial de Rally Cross Country y reunió a algunos de los mejores exponentes de la especialidad a nivel internacional.
Tras la finalización de la prueba, Mauri compartió las sensaciones de una experiencia que calificó como única, tanto por el nivel deportivo como por la posibilidad de convivir con figuras históricas del automovilismo mundial.
“Fue realmente una locura, un sueño. Lo que más costó fue intentar concentrarse estando al lado de las figuras más grandes de esta actividad”, señaló al recordar la convivencia con pilotos de la talla de Carlos Sainz, Sébastien Loeb y Stéphane Peterhansel, máximo ganador del Rally Dakar.
La actuación de la dupla argentina superó las expectativas iniciales. El principal objetivo era completar la competencia, pero además lograron ganar el prólogo, mantenerse entre los protagonistas durante varias etapas y cerrar la carrera con un lugar en el podio.
“Terminar con un tercer puesto fue algo muy lindo y meritorio. Pero el objetivo principal era llegar”, destacó Mauri.
El Desafío Ruta 40 exigió al máximo a los competidores durante cinco etapas de carrera, con extensos recorridos diarios, largas jornadas de conducción y escaso descanso. La dupla debió afrontar dificultades mecánicas y situaciones complejas en plena competencia, aunque logró mantenerse en carrera hasta el final.
“Hemos pasado por todas. Llegar de madrugada al campamento, dormir apenas un par de horas y volver a subirnos al auto durante más de diez horas al día. Fue realmente una experiencia extrema”, relató.
Más allá de la clasificación final, los protagonistas resaltaron el valor de completar una de las pruebas más exigentes del calendario internacional. Incluso, la medalla de finalista tuvo un significado especial.
“Cuando nos entregaron la medalla por terminar la carrera sentimos una emoción enorme. El podio fue la frutilla del postre”, expresó el navegante.