La Plaza Próspero Molina vivió una de sus noches más sentimentales y vibrantes. Con el regreso de Los Nocheros, el tributo a la trayectoria de Musha Carabajal y el cierre explosivo de Los Tekis, el Festival Nacional de Folklore reafirmó su mística ante un público que colmó el recinto.
La jornada del jueves 29 de enero quedará guardada en la memoria por la intensidad de sus reconocimientos. Bajo el lema de una identidad que se renueva sin perder la raíz, la sexta luna ofreció un recorrido que fue desde la emoción del recuerdo hasta el grito del carnaval.
Homenajes y tradición en el escenario
Uno de los momentos cumbres fue el tributo a Musha Carabajal, una figura central para entender la permanencia de la familia más emblemática del folklore. La plaza se puso de pie para reconocer décadas de compromiso con el cancionero popular.

Asimismo, las Voces de Orán protagonizaron un segmento cargado de nostalgia con un homenaje especial a Federico Córdoba, recordando el legado de una de las agrupaciones fundamentales de nuestra música. Por su parte, Yamila Cafrune aportó la cuota de tradición y compromiso, en una velada donde también se destacó la presencia de las «Esculturas Río Federal» que homenajean a su padre.
Los Nocheros y el cierre carnavalero
Los Nocheros volvieron al escenario Atahualpa Yupanqui ratificando su romance incombustible con el público. Con un repertorio que repasó sus grandes clásicos, el grupo salteño fue uno de los puntos más altos de la noche, demostrando su vigencia absoluta.

La diversidad musical se completó con la fuerza de Ceibo y la propuesta de Bruno Arias. El cierre fue una explosión de color a cargo de Los Tekis, quienes transformaron la Próspero Molina en un anticipo del carnaval jujeño con una puesta en escena de vanguardia que hizo bailar a toda la plaza.