Ante un Anfiteatro José Hernández colmado, el artista más convocante de Argentina brindó un concierto magistral que navegó entre la emoción del folklore y sus grandes éxitos.
El sábado 10 de enero quedará guardado como una de las páginas más brillantes en la historia del Festival de Doma y Folklore. En el marco de la edición número 60, Abel Pintos regresó al escenario Martín Fierro para demostrar por qué es el artista que logra la conexión más profunda con el alma del público argentino.
Desde los primeros acordes, la atmósfera en el Anfiteatro José Hernández se transformó en una comunión total. Con una entrega absoluta, Abel recorrió su vasto repertorio, alternando entre la profundidad de sus raíces folklóricas y la energía de sus éxitos pop, logrando que miles de personas corearan cada verso en una sola voz durante toda la madrugada.
La «Edición Diamante» fue el marco perfecto para este concierto épico. El carisma y la sensibilidad del artista bahiense fueron el punto culminante de una jornada que también vibró con la destreza del Campeonato Nacional e Internacional de Jineteada en el campo de doma.
Con un cierre cargado de emoción y ovaciones de pie, Abel Pintos reafirmó su idilio con el público de Jesús María, dejando una huella imborrable en la memoria de los presentes y consolidando esta tercera noche como un hito absoluto de la temporada.