Carolina Riera tiene 26 años, es oriunda de Colonia Caroya y acaba de vivir una experiencia que vinculó su trabajo por el acceso a la educación con uno de los escenarios internacionales más importantes: Nueva York, durante la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La joven, que realizó en Alemania una maestría en Políticas Públicas y Cambio Social, forma parte del programa de Jóvenes Embajadores Globales de una organización internacional que trabaja para enfrentar la crisis educativa a nivel mundial.
En ese marco, diez jóvenes de distintos países fueron convocados para escribir artículos para una publicación denominada The Education Issue, dedicada a historias vinculadas con la educación. El texto de Riera está centrado en Silvina Miranda, una joven de una comunidad wichí cercana a Tartagal que creó un espacio de apoyo escolar llamado “Rinconcito de Silvina”.
El proyecto surgió durante la pandemia, cuando Miranda advirtió que muchos chicos de su comunidad no tenían computadora ni teléfono para continuar con sus estudios. En lugar de esperar una solución externa, comenzó a generar un espacio propio para acompañarlos.
Actualmente, el “Rinconcito de Silvina” funciona los miércoles y viernes después de la escuela, con apoyo para las tareas y actividades artísticas y deportivas. También busca ofrecer un lugar seguro y de contención para los chicos.
Riera fue una de las seis jóvenes elegidas entre los participantes del programa para representar sus proyectos en Nueva York. Allí tuvo la posibilidad de presentar la publicación y brindar un discurso durante una recepción realizada en el marco de la Asamblea General de la ONU.
“Fue muy lindo poder compartir esta historia de un lugar tan chiquito de Argentina con gente de las Naciones Unidas”, contó durante una entrevista con Radio Jesús María.
Una vocación que comenzó en Jesús María
El interés de Carolina por las problemáticas sociales comenzó durante su adolescencia. Cuando tenía 12 años, mientras estudiaba en el Seminario Menor de Jesús María, participó de distintos voluntariados, entre ellos actividades vinculadas con una escuela de Malabrigo.
Según relató, esas experiencias le permitieron conocer de cerca las diferencias existentes en el acceso y la permanencia en la educación, incluso dentro de su propia comunidad.
Ese recorrido la llevó a estudiar Ciencias Sociales, realizar una maestría en Alemania y posteriormente involucrarse en proyectos relacionados con el acceso a la educación y las oportunidades de profesionalización.
También es cofundadora de Fundación Faros, una organización sin fines de lucro integrada actualmente por ocho voluntarios y enfocada principalmente en ampliar las oportunidades educativas para jóvenes de Córdoba.
Uno de los objetivos de la fundación es trabajar sobre una barrera que muchas veces no es económica: la falta de información. Riera explicó que encontraron jóvenes del norte cordobés que desconocen la existencia de becas, residencias universitarias y otras herramientas que podrían facilitar su acceso a estudios superiores.
Una colecta para el “Rinconcito de Silvina”
Después de la experiencia en Nueva York, el trabajo continúa. Riera y Silvina Miranda organizan una colecta para entregar kits escolares a los chicos que concurren al espacio de apoyo.
La iniciativa busca reunir mochilas, cartucheras, lápices, cuadernos y otros elementos necesarios para que los niños puedan continuar asistiendo a la escuela.
Durante su investigación, Riera contó que varias familias le plantearon que en ocasiones deben elegir entre comprar un cuaderno o comprar comida.
“Para nosotros puede ser algo muy simple o de la vida diaria, pero para ellos puede marcar una diferencia en su año escolar”, explicó.
La joven también remarcó que su intención es continuar visibilizando estas realidades a través de un enfoque de “periodismo de soluciones”: mostrar los problemas, pero también a las personas que ya están trabajando para generar cambios.
Desde Jesús María, Riera busca ahora utilizar esa experiencia para ampliar el alcance de esos proyectos y acercar información y oportunidades educativas a jóvenes que, muchas veces, simplemente no saben que existen.

