Luego de la inauguración oficial de la nueva Terminal de Ómnibus de Jesús María, el intendente Federico Zárate defendió la decisión de ubicarla en el sector oeste de la ciudad y remarcó que la obra fue financiada íntegramente con recursos municipales.
Zárate explicó que la ubicación se definió a partir de un estudio técnico realizado por la Universidad Nacional de Córdoba en 2010, durante la gestión de Marcelino Gatica. “Las decisiones las tomamos con evidencia, sin entrar en cuestiones políticas”, sostuvo, y señaló que ese informe determinaba que este sector era el más adecuado para la futura terminal.
En ese sentido, destacó también el rol de la Sociedad Rural de Jesús María, que puso a disposición cerca de 9.000 metros cuadrados de terreno para la construcción del edificio.
Una inversión municipal
El intendente precisó que la Terminal demandó una inversión cercana a los 2 millones de dólares, financiada “100% con dinero de los contribuyentes de Jesús María”.
A su vez, diferenció esta inversión pública de la participación privada que se generó en el entorno. Según explicó, el objetivo del municipio fue generar las condiciones para que empresas privadas acompañaran el desarrollo de la zona.
“Se trata de no hacer que el Estado se ponga a competir con los mismos comerciantes, generando una terminal de más de 33 comercios, sino más bien generando las condiciones para que el privado venga e invierta, genere empleo y también desarrolle distintos sectores de la ciudad”, afirmó.
Tránsito y recorridos
Respecto de las preocupaciones planteadas por vecinos de la zona, Zárate aseguró que se realizaron estudios sobre el movimiento vehicular y la circulación de colectivos.
Indicó que, en los momentos de mayor demanda, se registra un máximo de 11 colectivos por hora, mientras que el promedio se ubica entre cinco y seis. En ese marco, sostuvo que la traza de calle 28 de Julio no debería colapsar por el funcionamiento de la Terminal.
También confirmó que se cerrará el ingreso por calle Estrada y adelantó que habrá una guardia permanente para ordenar el tránsito.
Sobre los recorridos del transporte, el intendente reconoció que podrían realizarse modificaciones si la experiencia de los primeros días demuestra que son necesarias.
“Si hay cosas para corregir, las vamos a hacer. Seguramente puedan aparecer algunas. No somos infalibles en eso, no hay que ser soberbios”, manifestó, y abrió la posibilidad de recibir sugerencias de los vecinos.
Un nuevo punto de llegada para los turistas
Zárate también vinculó la nueva Terminal con el desarrollo turístico de Jesús María, especialmente por el movimiento que genera el Festival Nacional de Doma y Folklore.
Destacó que el edificio cuenta con seguridad las 24 horas, más de 24 cámaras y un centro de monitoreo, y consideró que permitirá recibir a los visitantes en mejores condiciones.
Además, señaló que el municipio trabaja en un circuito de bicicletas que conectará la zona de la Terminal con otros sectores de la ciudad y que podrá ser utilizado tanto por turistas como por vecinos.
El futuro de la vieja Terminal
Consultado sobre el edificio de la antigua Terminal, Zárate anticipó que el municipio inició un estudio técnico para definir su futuro.
El intendente consideró que, si la inversión necesaria para recuperar el edificio y mantenerlo resulta demasiado elevada, la alternativa más conveniente sería su demolición y la construcción de un nuevo espacio.
En ese sentido, confirmó que el municipio trabaja junto al Colegio de Arquitectos de la Provincia de Córdoba en un concurso para proyectar una futura sede municipal en ese sector.
“Creo que se va a ir cumpliendo sueños”, expresó Zárate al referirse a la finalización de la nueva Terminal, una obra que, según reconoció, demandó más tiempo del previsto debido a las dificultades económicas atravesadas durante los últimos años.