El primer día de funcionamiento de «Café al Corazón» superó las expectativas de sus impulsores. Apenas horas después de abrir sus puertas, el nuevo espacio gastronómico de la esquina de Almafuerte y Mariano Moreno ya recibía una importante cantidad de clientes.
«Estamos con el local lleno y con gente que se lleva el café porque no encuentra lugar para sentarse«, contó Irene Pozo, coordinadora del Taller Corazones Unidos, en diálogo con Radio Jesús María.
La cafetería abre de lunes a viernes, de 8 a 13 y de 15 a 19 horas, y cuenta con un equipo de 18 trabajadores con discapacidad, que fueron capacitados durante más de un año para desempeñarse en las distintas tareas del local.
Los empleados se distribuyen en turnos de mañana y tarde, con seis trabajadores por turno, acompañados por una barista y un equipo de coordinación.
Una propuesta elaborada por el propio taller
Además de las distintas variedades de café, el local ofrece tostados preparados con pan casero, bizcochos, pastafrolas, pastelitos y otras elaboraciones realizadas por el Taller Corazones Unidos. Cada bebida se sirve con un mini pastelito de cortesía y, según adelantaron, la carta irá ampliándose a medida que crezca la demanda.
Pozo también confirmó que incorporarán opciones para personas celíacas, elaboradas bajo las condiciones necesarias para evitar la contaminación cruzada.
Un sistema pensado para facilitar el trabajo
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es el sistema de atención diseñado especialmente para acompañar el trabajo de los empleados.
La carta está organizada por cuatro colores. Al ingresar, cada cliente recibe un color determinado y realiza su pedido en la columna correspondiente. Luego, la vajilla también identifica ese mismo color, lo que permite reducir al mínimo las posibilidades de errores entre los pedidos.
«El pedido amarillo corresponde al cliente amarillo y a la vajilla amarilla», explicó Pozo.
Casi tres décadas promoviendo la inclusión
El Taller Corazones Unidos cumplió 28 años de trabajo en Jesús María y, según estimó su coordinadora, más de 50 personas con discapacidad pasaron por la institución a lo largo de ese tiempo.
Con la apertura de «Café al Corazón», la entidad suma un nuevo paso en su objetivo de generar oportunidades laborales reales y demostrar que la inclusión puede traducirse en empleo, autonomía y participación activa en la comunidad.