La Municipalidad de Jesús María destruyó este martes 105 caños de escape adulterados que habían sido secuestrados durante controles de tránsito realizados entre 2025 y el primer semestre de 2026.
La destrucción se llevó a cabo sobre calle Abel Figueroa y forma parte de las acciones municipales destinadas a reducir los ruidos molestos, reforzar el cumplimiento de las normas de tránsito y mejorar la convivencia en la ciudad.
Los dispositivos retirados de circulación habían sido secuestrados por generar contaminación sonora y no cumplir con la normativa vigente.
En paralelo, la Dirección de Tránsito, Control Urbano y Gestión Integral de Riesgos dio a conocer un balance de las principales infracciones detectadas durante el primer semestre del año. Según el informe, las faltas más frecuentes fueron estacionar en zonas prohibidas, con 225 actas, seguida por la remisión de motovehículos (158), la falta de cédula, seguro, espejo o chapa patente (136), circular o estacionar en contramano (133), la falta de licencia de conducir (94), los escapes ruidosos o adulterados (88), estacionar en zonas urbanas restringidas (85) y los casos de alcoholemia positiva (77).
Desde el municipio indicaron que los controles se desarrollan de manera permanente tanto en los sectores de mayor circulación como en distintos barrios de la ciudad, en el marco del Plan de Emergencia Vial, con el objetivo de prevenir infracciones y reducir situaciones de riesgo en la vía pública.
La destrucción de los caños de escape secuestrados busca evitar que vuelvan a ser utilizados y disminuir una de las principales fuentes de contaminación sonora en la ciudad.