El fútbol vuelve a ser motor de sueños en el norte cordobés. Santiago Martínez, un delantero de 16 años oriundo de Colonia Tirolesa, se encuentra ante una oportunidad única: continuar su carrera en Italia, tras haber sido seleccionado por un club de la región de Calabria.
El joven, que actualmente se desempeña como centrodelantero en Deportivo Colón de Colonia Caroya, mide 1,80 y se define como un “nueve goleador”. Su historia con la pelota comenzó muy temprano: “Juego desde los cuatro años. Empecé en escuelitas, pasé por Belgrano e Instituto, y después volví a mi pueblo”, contó.
Su presente deportivo lo encuentra en plena proyección. Tras ser visto por captadores, tuvo la chance de realizar una prueba en Italia el año pasado, donde dejó una buena impresión. “Les encantó mi rendimiento, pero como tenía 16 años, no me podían fichar. Ahora me volvieron a llamar”, explicó.
El destino es un club del sur italiano que recientemente logró el ascenso a la Serie D, una categoría competitiva dentro del sistema del fútbol europeo. “La estructura del club es impresionante, parece uno de la B Nacional de acá. Me sorprendió todo, desde el trato hasta la organización”, relató sobre su experiencia.
Pero detrás del sueño, también hay sacrificios. Para costear el primer viaje, su familia tomó una decisión fuerte: vendió el auto. “Fue difícil, pero lo hicimos para que pudiera viajar”, reconoció Santiago. Ahora, de cara a una nueva convocatoria —con fecha estimada para el 24 de mayo—, el desafío económico vuelve a ser un obstáculo.
Por eso, la comunidad de Colonia Tirolesa se puso en marcha. Rifas, ventas solidarias y aportes voluntarios buscan reunir el dinero necesario. “Hay todo un pueblo detrás ayudándome”, destacó con emoción.
Además, en este camino recibió un respaldo importante: el exdelantero Oscar Dertycia se ofreció a entrenarlo de manera gratuita en el estadio Mario Alberto Kempes hasta su viaje. “Es una excelente persona, me está ayudando muchísimo”, valoró.
Mientras tanto, Santiago combina entrenamientos con sus estudios secundarios, a los que debió adaptarse cambiando a un turno nocturno para poder cumplir con las exigencias deportivas. Viaja todos los días desde Tirolesa y sostiene una rutina exigente, impulsado por un objetivo claro.
“Yo hago todo esto por mis padres. Es el único momento en que los veo realmente felices, cuando van a verme jugar”, confesó en un pasaje emotivo.
El joven delantero, hincha de Belgrano y admirador de Pablo Vegetti, sabe que está ante una oportunidad que puede cambiarle la vida. Y aunque el desafío es grande, también lo es la ilusión de todo un pueblo que lo acompaña.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de su cuenta de Mercado Pago (alias: SantiLeonelM) o contactarlo por redes sociales.
El sueño está en marcha. Y en Colonia Tirolesa, todos empujan para que llegue a destino.