Con 41 años y más de una década recorriendo el mundo, Agustín Stagnaro se convirtió en un verdadero trotamundos nacido en Jesús María. Actualmente se encuentra en Suecia, pero su historia reciente incluye pasos por Europa, Asia y Oceanía, combinando trabajo, estudio y aventura.
“Viajar me entretiene mucho. Mientras más viajo, más ganas tengo de seguir conociendo”, expresó en diálogo con Radio Jesús María, donde repasó una experiencia que define como “inolvidable”.
Su recorrido más reciente comenzó tras salir de Argentina, con una estadía en Egipto, donde pasó cerca de dos meses entre visitas familiares y viajes en solitario por distintas regiones del país. Luego continuó en Alemania, donde trabajó durante seis meses en un campo de golf, retomando una práctica que había dejado en su adolescencia y con la que incluso llegó a destacarse en competencias.
Pero su itinerario no se detuvo allí. España, Tailandia, Australia, Sri Lanka, Nepal y China fueron algunos de los destinos que se sumaron a esta travesía. Incluso cruzó Siberia en tren tras pasar por Mongolia, en una experiencia que describe como única.
Más allá de los paisajes y las culturas, Stagnaro destaca el aprendizaje personal que le dejó este estilo de vida. “Mientras más conozco, más humilde soy. Cada lugar, cada historia, te hace darte cuenta de todo lo que uno ignora”, reflexionó.
Actualmente se encuentra en la ciudad de Norrköping, al sur de Estocolmo, donde trabaja en un campo de golf y cursa una maestría en desarrollo económico de manera virtual. Su rutina combina jornadas laborales, deporte y estudio, en un intento por equilibrar la intensidad de los últimos meses de viaje.
El contacto con otras culturas también le dejó una mirada sobre el mundo actual. Tras haber recorrido países atravesados por conflictos o tensiones políticas, consideró que “es difícil entender que todavía haya guerras en esta etapa de la humanidad”, y llamó a resolver los conflictos por la vía diplomática.
En cuanto a la experiencia de viajar como argentino, aseguró que es un punto a favor: “Nos conocen por el fútbol, por Maradona y Messi. Genera empatía, y el latinoamericano en general es bien recibido”.
Finalmente, dejó un mensaje para quienes sueñan con salir a recorrer el mundo: “Que cada uno trate de hacer lo que le gusta y se anime. No quedarse con la duda. En mi caso, el peor fracaso es no intentarlo”.
Así, desde distintos rincones del planeta, el jesusmariense sigue sumando historias, encuentros y aprendizajes, con una certeza: la vida, para él, se mide en experiencias.



















