Tras el operativo realizado en pleno centro de Jesús María, el fiscal antinarcóticos Ronan Sobejano brindó precisiones sobre la investigación que derivó en la detención del propietario de un grow shop.
El funcionario judicial aclaró que este tipo de comercios están habilitados para la venta de insumos vinculados al cultivo, como fertilizantes, papeles o elementos de vivero, en el marco de la legislación vigente. Sin embargo, remarcó que “de ninguna manera está permitida la venta de la sustancia”, en referencia a la marihuana.
Según explicó, la investigación permitió comprobar que el acusado no solo comercializaba productos autorizados, sino que también vendía estupefacientes. “Aprovechaba esa habilitación para realizar una conducta ilegal, como la venta de marihuana, tal como lo haría un narcomenudista”, sostuvo.
En el allanamiento se secuestraron cogollos fraccionados y también productos elaborados con cannabis, como brownies, manteca y caramelos, lo que comúnmente se denomina “narcopastelería”. Sobejano confirmó que este tipo de productos también está prohibido, ya que contienen la sustancia.
La causa se inició a partir de datos aportados a la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), lo que permitió avanzar con una investigación que el fiscal calificó como “rápida”, debido a la modalidad de comercialización detectada.
Respecto al destino de lo incautado, explicó que primero se realizan test rápidos para confirmar la presencia de estupefacientes y luego pericias más exhaustivas en laboratorios especializados de la ciudad de Córdoba. Posteriormente, las sustancias quedan resguardadas hasta que finaliza la causa, momento en el cual son destruidas.
Finalmente, el fiscal indicó que el detenido fue imputado por comercialización de estupefacientes y trasladado al complejo carcelario de Bouwer, donde permanecerá alojado mientras avanza el proceso judicial.