El próximo lunes 16 de marzo comenzará el juicio oral y público por la muerte del remisero Arturo Maturano, ocurrida en 2013 cuando cayó con su vehículo al río Guanusacate tras el colapso del antiguo Puente Centenario de Jesús María. La causa llegará finalmente a debate en la Cámara Segunda del Crimen de Córdoba.
El abogado querellante Carlos Nayi, representante de la familia de la víctima, confirmó que el proceso judicial iniciará a las 9 de la mañana y tendrá en el banquillo de los acusados a Raúl Edgardo Bértola, quien al momento de los hechos se desempeñaba como presidente de la Dirección Provincial de Vialidad de Córdoba.
Según explicó Nayi, el caso tiene su origen en un informe técnico elaborado el 8 de marzo de 2010 por el área de estudios y proyectos de Vialidad, luego de un pedido de la Municipalidad de Jesús María. Ese documento advertía que las bases del puente —construido en 1905— estaban socavadas por la acción del río y que existía riesgo de derrumbe.
El informe recomendaba tres medidas urgentes: reforzar los pilares con mortero cementicio, interrumpir el tránsito vehicular y peatonal ante crecidas importantes del río, y dar intervención a los organismos hídricos para evaluar la construcción de un nuevo puente o tareas de reconstrucción.
Sin embargo, el abogado sostuvo que el documento fue archivado apenas una hora después de su ingreso al sistema administrativo, “sin ningún trámite”.
Tres años más tarde, el 1 de noviembre de 2013, tras intensas lluvias registradas entre el 31 de octubre y esa madrugada, el remisero Arturo Maturano, de 64 años y a un mes de jubilarse, cayó con su vehículo al río cuando circulaba por el puente. Su cuerpo fue hallado tres días después, a varios kilómetros del lugar, y la causa de muerte fue asfixia por sumersión.
“Fue una crónica de una muerte anunciada”, expresó Nayi al recordar que el peligro había sido advertido con años de anticipación.
El abogado también señaló que la familia de la víctima nunca recibió apoyo institucional ni asistencia económica tras la tragedia. Aunque en 2014 se colocó una placa recordatoria con el nombre de Maturano en el nuevo puente reconstruido, sostuvo que ese gesto “no reemplaza la contención que la familia nunca tuvo”.
Después de más de una década de proceso judicial y múltiples recursos presentados por la defensa del imputado, el caso llegará finalmente a juicio. “La justicia lenta no es justicia, pero llegó la hora de la justicia en la casa de la justicia”, concluyó Nayi.