El periodista cordobés Hugo Rosales, que desde hace varios años vive y trabaja en Jerusalén, describió cómo se vive el conflicto en Israel y aseguró que, al menos en la capital histórica, la situación cotidiana es más tranquila de lo que reflejan muchos medios internacionales.
En diálogo radial, explicó que la ciudad no suele ser el blanco directo de los ataques y que eso permite mantener cierta normalidad.
“Estoy en Jerusalén, que tiene la particularidad de no ser el blanco permanente cuando ocurren estos conflictos. Eso nos permite tener cierto grado de tranquilidad que en otras ciudades no tienen”, señaló.
Según contó, en las últimas 24 horas no se registraron alarmas ni alertas en la ciudad, e incluso algunas restricciones que se habían impuesto días atrás comenzaron a relajarse.
Rosales consideró que la cobertura mediática internacional suele amplificar la situación. “La dimensión que se le ha dado al conflicto en muchos medios del planeta me parece un tanto exagerada”, opinó.
Cómo funcionan los refugios
El periodista explicó que la infraestructura de seguridad forma parte de la vida cotidiana en el país.
Detalló que todas las viviendas construidas en los últimos 30 años cuentan por ley con una habitación reforzada que funciona como refugio antibombas, mientras que los edificios más antiguos poseen búnkeres colectivos en los subsuelos.
“En caso de una alarma, la gente baja ahí. Están preparados con sistemas de respiración, agua y comida para hasta 30 días”, describió.
Incluso relató que en medio de celebraciones o eventos, si suena una alarma, las personas simplemente se trasladan al refugio y continúan allí.
“Ha pasado en casamientos o fiestas. Suena la alarma, todos bajan al refugio o a un estacionamiento y siguen ahí”, contó.
Una sociedad acostumbrada al conflicto
Rosales indicó que para muchos habitantes del país los conflictos forman parte de una realidad habitual.
“Es un capítulo más de lo que ya pasó en otras oportunidades. Israel tiene 87 años y prácticamente lleva 87 años en guerra”, explicó.
En ese contexto, sostuvo que la población intenta continuar con su vida diaria. Incluso mencionó que recientemente se celebró una festividad popular y muchas personas salieron a las calles pese a las recomendaciones.
“La gente salió igual. Cuando sonaba la alarma se metían a los refugios y después seguían con la celebración”, relató.
La política y el conflicto
El periodista también mencionó que el escenario político interno atraviesa tensiones. El gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu enfrenta cuestionamientos y protestas internas.
“Hace meses que el gobierno está sostenido por acuerdos muy frágiles y hay sectores que incluso piden elecciones”, afirmó.
Servicio militar y reservistas
Rosales explicó que gran parte de la población está vinculada al sistema de defensa del país.
En Israel, hombres y mujeres realizan servicio militar obligatorio y luego permanecen como reservistas durante años, lo que permite movilizaciones rápidas en caso de conflicto.
“Hay personas que reciben un mensaje, se levantan de la mesa y se presentan al ejército. Pueden ser médicos, ingenieros o docentes”, describió.
Economía fuerte pese a la guerra
Por último, destacó que el país mantiene una economía sólida incluso en medio de los conflictos.
“Hay un poder económico concentrado en este pequeño país que es impresionante. Las empresas tecnológicas, las startups y las reservas que tienen son enormes”, afirmó.
Y concluyó: “Llama la atención que después de años de conflictos no se vea una reacción económica fuerte ni inflación como podría pasar en otros países”.