La situación de Agostina Páez (29) dio un giro dramático en las últimas horas. La justicia de Río de Janeiro ordenó su prisión preventiva, agravando la situación de la joven abogada imputada por «injuria racial». Tras conocerse el fallo, Páez rompió el silencio a través de un video en redes sociales donde, entre lágrimas, confesó estar «desesperada».
El argumento de la Justicia brasileña El Juzgado Penal N°37 de Río hizo lugar al pedido de la fiscalía bajo dos argumentos principales: el riesgo de fuga (al ser extranjera) y la posibilidad de que la imputada intimide a las víctimas y testigos del bar en Ipanema donde ocurrió el incidente. Para los jueces, mantenerla en libertad bajo monitoreo ya no es suficiente para garantizar el avance de la causa.
Los videos que la complican Aunque la defensa de Páez sostiene que ella reaccionó a una provocación previa por un error en la cuenta, los fiscales presentaron pruebas contundentes:
- Cámaras de seguridad: Registraron gestos que simulan a un mono dirigidos hacia los empleados.
- Testimonios: Testigos afirman que, incluso después de salir del local y ser advertida de que su conducta era un delito en Brasil, la abogada regresó para insultar a la cajera con términos racistas.
- El entorno: El expediente menciona que incluso sus propias amigas intentaron detenerla durante el ataque de furia.
Un grito de ayuda en TikTok «Se están vulnerando todos mis derechos. Hago este video para que se haga eco de la situación que estoy pasando», expresó Páez en su descargo. La joven insiste en que su reacción fue fruto de las burlas del personal del bar, pero en Brasil, la legislación contra el racismo se ha vuelto extremadamente rigurosa, dejando poco margen para la interpretación de «provocación» en estos casos.