En una Plaza Próspero Molina que lució colmada, el artista lujanense volvió a pisar el escenario Atahualpa Yupanqui. Fue una noche de «Sold Out» anticipado y un recorrido musical que hizo vibrar a las más de 10 mil almas presentes.
El Festival Nacional de Folklore vivió este lunes una de sus jornadas más intensas. El regreso de Luciano Pereyra, tras cuatro años de no participar en el certamen, generó una expectativa que se tradujo en entradas agotadas días antes de su actuación.
Un show cargado de nostalgia y éxitos
Pasadas las una de la mañana, Luciano apareció en escena bajo una ovación ensordecedora. Su presentación no fue un concierto más; fue una celebración de su trayectoria junto al público que lo vio crecer. El repertorio equilibró perfectamente sus baladas románticas con esos ritmos folclóricos que lo consagraron como uno de los máximos referentes del género.

«Estar en Cosquín es como volver a casa, pero volver después de tanto tiempo tiene un sabor especial», confesó el cantante durante un pasaje del show, visiblemente emocionado por el recibimiento de sus fanáticas que llegaron desde diversos puntos del país y el Valle de Punilla.
La plaza que nunca lo olvida
La última vez que Pereyra se había presentado en el festival fue antes de la pausa que impuso por sus giras internacionales y proyectos personales. Su retorno en este 2026 consolida a esta edición de Cosquín como una de las más potentes en cuanto a convocatoria, sumándose a los éxitos de taquilla ya anunciados para otras noches.

El espectáculo incluyó clásicos como «Enséñame a vivir sin ti», «Zamba para olvidar» y un cierre a pura fiesta que dejó a la plaza pidiendo más, confirmando que el vínculo entre Luciano y Cosquín sigue más intacto que nunca.