En el marco de su 60° aniversario, el Festival Nacional de Doma y Folklore sumó un nuevo hito: fue distinguido internacionalmente por su modelo de gestión, transparencia y compromiso social. Un premio que ratifica el trabajo de décadas de la comunidad jesusmariense.
El Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María no solo es noticia por lo que sucede dentro del campo de jineteada o sobre el escenario Martín Fierro. Esta vez, la mirada internacional se posó sobre la estructura que sostiene al gigante de América, otorgándole un prestigioso reconocimiento por su capacidad de gestión y organización.
Un modelo a seguir
La distinción pone en valor el sistema único que caracteriza al festival: una organización sin fines de lucro donde el esfuerzo de miles de voluntarios se traduce en beneficios directos para las cooperadoras escolares de la zona. Este modelo de economía circular y compromiso social fue uno de los pilares para recibir el galardón, destacando la transparencia en el manejo de recursos y la eficiencia logística que permite recibir a cientos de miles de personas cada enero.
El impacto del reconocimiento
Este premio internacional no solo eleva el prestigio de la Edición 60, sino que proyecta a Jesús María como un centro de referencia para la organización de eventos masivos de calidad mundial.
El reconocimiento fue recibido con gran entusiasmo por la Comisión Directiva, quienes subrayaron que este logro pertenece a todo el pueblo. «Es el fruto de 60 años de evolución constante y del trabajo incansable de todas las comisiones que pasaron, siempre con el objetivo de ayudar a nuestras escuelas», señalaron desde la organización.
Jesús María en los ojos del mundo
Con esta distinción, el festival refuerza su marca «Jesús María» en el mapa global del turismo y la cultura, demostrando que la tradición y el profesionalismo pueden ir de la mano para crear un evento sustentable y exitoso.