La planta de elaboración de chocolates ubicada en Colonia Caroya atraviesa un estado de alerta luego de que se produjeran dos supuestos despidos sin causa, situación que motivó una asamblea en la puerta de fábrica encabezada por delegados del Gremio de la Alimentación (STIA).
Así lo confirmó Carlos Ferreira, integrante de la Comisión Directiva, en diálogo con Radio Jesús María.
Ferreira señaló que, más allá de los dos casos recientes, durante 2024 y 2025 se registraron salidas de trabajadores que no fueron reemplazadas, lo que consideran “una reducción paulatina de la dotación”. Según precisó, la planta llegó a tener cerca de 700 empleados, aunque el número actual se ubica en algo más de 600.
El dirigente expresó preocupación por lo que definió como “despidos encubiertos” y aclaró que la medida gremial fue un llamado de atención para que la empresa “tome lectura de la situación y detenga estos avances”.
Respecto al funcionamiento general de la planta, Ferreira recordó que se trata de un establecimiento clave en el país, que no solo produce chocolate sino que también opera como centro de distribución para otras industrias. Esto, afirmó, sostiene la actividad incluso en momentos de baja en la producción.
Sobre los motivos de la reducción de personal, indicó que inciden factores como la situación económica nacional y la competencia de productos importados, aunque remarcó que nada justifica, por el momento, tomar medidas que afecten directamente al empleo.
En relación a los pasos a seguir, Ferreira explicó que el gremio espera tener una instancia de diálogo con la empresa. “Si la situación continúa, el conflicto podría agravarse”, advirtió.
La asamblea se realizó sin incidentes y el sector permanece en estado de alerta, a la espera de novedades.