Violento robo en Caroya: «fue un momento horrible, estaban mis nietitos»

Susana Peschutta, una de las víctimas del asalto, dialogó con Radio Jesús María. Relató el minuto a minuto del episodio que culminó con su esposo tomado de rehén. "Había cámaras pero se ve que conocían bien como evitarlas", sostuvo.
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AUDIO | Susana Peschutta, víctima

«Son cosas que parecen que uno nunca va a vivir», comenzó la narración una de las damnificadas. Cinco hombres, una noche de terror y un secuestro, el resumen que suena a guión de película.

Dispuestos a acostarse junto a sus nietos de 5 y 10 años, el matrimonio estaba en la habitación cuando el hijo menor salió afuera a buscar un cargador al auto. Allí, se topó con un agente policial que en realidad era un ladrón acompañado de otros cuatro delincuentes.

El joven quedó maniatado en otro cuarto mientras el resto de la banda irrumpió en el espacio matrimonial. «No había dinero pero nos decían `tenemos datos´ todo el tiempo (…) cada vez se ponían más violentos porque decían que teníamos que tener plata», contó.

«Estaba la otra computadora prendida con un juego en línea y un amigo de mi hijo escuchó todo a través de eso. Fue el que llamó a la policía», recordó.

En el momento, los ladrones comenzaron a reunir elementos como computadora, teléfonos y televisores pero solo llevaron artículos menores. El propietario de Sodería La Yoli propuso ir hasta el comercio y darles el dinero destinado al pago de sueldos para calmar el nerviosismo reinante.

Tres delincuentes custodiaban a la familia en la casa mientas los demás fueron con José Luis hasta la fábrica. Desde ese momento, no supieron nada de él hasta pasada una hora cuando fue abandonado en Ciudad de los Niños: «lo llevaron con el vehículo, acostado en el asiento de atrás y siempre apuntándole».

Al arribar la policía, Susana dudó en abrir la puerta ya que «no sabía si eran de los mismos». Ya con un poco más de calma, agradeció a los vecinos y a los efectivos que los acompañaron aunque también remarcó que una de las consecuencias de lo sucedido es la tranquilidad perdida.

Hasta el momento, la causa no cuenta con detenidos pero sí se logró a través del sistema GPS, hallar uno de los teléfonos robados. Además, incautaron una camioneta WV Amarok que registraba pedido de secuestro de la justicia, un bolso con prendas de vestir y dos armas de fuego.