Agua es vida: Emprender pese a la adversidad

Yanina y Héctor son un matrimonio que se instaló en la zona por prescripción médica después de una cirugía de alto riesgo para él; ambos con trabajos de tiempo compleno iniciaron un negocio para tener más tiempo juntos. En el medio un nuevo tumor y una operación más compleja que la primera, pero nada los detuvo. Montaron en Jesús María una fábrica procesadora de agua envasada y soda que produce unos dos mil litros diarios.

 

 

Yanina Juárez y Héctor Monserrat llegaron a Jesús María después que le extirparan un tumor a Héctor. A la ciudad ya la conocían porque él trabaja en una fábrica sobre Ruta 9 por eso eligieron instalarse en nuestra zona.

La prescripción médica fue clara, viajar menos y vivir una vida más tranquila, fue así que Yani abandonó un trabajo de tiempo completo como vendedora que le insumía doce horas diarias y no les daba tiempo a la relación matrimonial “ no nos veíamos nunca “ comenta esta mujer; él mejoró.

 

 

“Siempre quisimos tener algo nuestro” cuentan como disparador de su emprendimiento, una fábrica que procesa agua para envasarla en bidones, botellas y soda.

Primero comprábamos los bidones y sifones a una planta en Totoral, se fueron dando oportunidades hasta que contactamos a una persona en Buenos Aires que tenía una máquina hicimos trato para cambiar  vehículo por equipamiento pero en el medio, una nueva tragedia.

 

A Héctor le habían pedido estudios de rutina y allí estaban nuevos tumores que presionaban su cerebro y le generaban una serie de problemas de salud.

Para Yanina lo primero era que Héctor se operara pero en Córdoba no se arriesgaban por eso debieron viajar a Buenos Aires, allí su vendedor de equipamiento fue clave, un ser humano que los orientó, los animó y hasta los esperó con el negocio hasta que este joven emprendedor atravesara su nuevo desafío personal.

 

Hoy todas son anécdotas Monserrat está en pie, sano, sigue trabajando en relación de dependencia y cuando termina pone manos a la obra con su esposa en la planta “Agua es Vida” una fábrica ubicada en Barrio 17 de Octubre de Jesús María.

Juntos lograron calificar para el programa Jesús María emprende de la Municipalidad local del sistema nacional Ciudades para emprender que coordina a nivel local Alon Godoy.

Hace poco receptaron una ayuda económica de 50 mil pesos que les permitirá comprar más envases y ampliar su producción la cual hoy alcanza a 2 mil litros diarios.

“Queremos abastecer con nuestros productos a gran parte del norte, a varias localidades”, asegura Yanina quien resulta ser el motor de esta empresa familiar que cuenta con un empleado y muchas ganas de hacer, crecer y expandir su idea de negocio.