A casi dos meses del accidente, Dayana Acosta sigue internada y necesita ayuda

La joven de 19 años que sufriera un accidente en moto el pasado 29 de Julio, sigue internada en el Policlínico policial. Actualmente se alimenta mediante un botón gástrico, tiene una traqueotomía y cada día se enfrenta a los obstáculos neurológico que apenas la dejan abrir los ojos. Sus padres corren con casi todos los gastos, sin ayuda del Estado ni la obra social.

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Viviana Castro, madre de Dayana Acosta, vuelve a hablar con los medios de comunicación, tras casi dos meses de internación de su hija de 19 años, quien el pasado 29 de Julio sufrió un accidente de tránsito en moto que casi se cobra su vida.

«Neurológicamente estamos esperando un milagro», dijo Viviana, ya que «Day» sólo abre ligeramente los ojos para comunicarse, en su lucha diaria por recuperarse a pesar de vivir alimentándose mediante un botón gástrico, tras sufrir quebraduras en el fémur, mandíbula (la cual fue reconstruida mediante cirugías plásticas), y la traqueotomía que le permite respirar.

En todo este tiempo, Dayana atravesó siete cirugías y pasó por unos tres centros de salud, encontrándose actualmente en el Policlínico Policial, lugar al que fue trasladada por orden médica ya que, en el último nosocomio en el que se encontraba sufrió una infección urinaria, deshidratación, anemia y escaras en su cuerpo.

«Estamos peleando constantemente con la obra social (APROSS). Desde hace unos cuarenta días que estamos peleando por una silla de ruedas que no la podemos conseguir. Fueron rechazados tres pedidos de los médicos. No nos cubre descartables, no nos cubre pañales» cuenta Viviana, recordando que cuando Dayana fue trasladada de la Clínica Vélez Sarfield al Centro Cubano, no les solventaban ni la comida.

Actualmente Dayana está necesitando un silla de ruedas postural, pañales para adultos (grandes, de 40 a 85 kilos); descartables (sondas); y un centro de rehabilitación que puedan financiar, ya que Viviana asegura que la obra social sólo les cubrió los nosocomio por los que ya pasaron y de los cuales Dayana salió con un cuadro clínico desalentador.

Hoy por hoy, son dos los centros de rehabilitación a los que podría asistir la joven: uno en Tanti y otro en Saldán, pero son privados y fuera de las posibilidades económicas de la familia, motivo por el cual la intervención del Estado es de carácter urgente.

Viviana, ama de casa, y su esposo, jubilado, se turnan para asistir a su hija, sin dejar de cuidar a su otro hijo de catorce años, quien pasas sus días cuidando su casa en Colonia Caroya; los viajes diarios y en colectivo también implican un problema ya que los fondos de la familia se agotan en viáticos.

Cómo ayudar con pañales y descartables:

Comunicarse con Gisela Acosta 035 25 15614338, quien recepta donaciones en su vivienda en Colonia Caroya.