Un libro de investigación y fotografía para conocer el mundo de las aves

En el día de hoy, tendrá lugar la presentación del libro “Aves del Mar de Asenuza” de Ezequiel Vivas y Gustavo Burno en el Museo Luis Biondi. En el lugar, habrá una muestra fotográfica junto a Daniel Videla y una banda en vivo. Una oportunidad para conocer las distintas especies de aves que habitan la laguna Mar Chiquita.

Compartilo con alguien:

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter

Radio Jesús María dialogó con Ezequiel Vivas, fotógrafo profesional que comentaba un arduo trabajo de campo, a la hora de tener que capturar a infinitas aves en el territorio.

«El caso de la fauna, sean aves o mamíferos, uno no le dice al animal cómo pararse y posar», comentó Ezequiel contando que muchas veces pasa horas detrás de una especie.

Junto al biólogo Gustavo Bruno presentan hoy a las 20 horas en el Museo Biondi, su libro que reúne a alas aves más emblemáticas de Mar de Ansenuza.

Ezequiel destacó que son más de 300 las especies habitan el lago salado pero en la publicación, se muestran las 274 más «frecuentes y representativas» del lugar.

El hecho de que algunas aves sean más urbanizadas, como el Hornero, facilita más el trabajo fotográfico que se vuelve más complejo y tardío con otras especies, ligadas al agua y que se muestran rara vez. «Cada especie tiene sus propias características», refirió el fotógrafo, ejemplificando con aves nocturnas.

Entre una lista de desafíos al momento de captar las imágenes están ensuciarse, camuflarse y hasta arriesgar el equipo fotográfico. Entre aves veloces, nocturnas o pequeñas, cada especie implica un importante trabajo de campo. Algunas de las técnicas son «pasar desapercibido, hacer lo menos ruido posible y mimetizarse lo más que se pueda con el ambiente».

Finalmente, Ezequiel refirió a dos temas importantes: incendios y animales en cautiverio, dos problemáticas que afectan a las especies. Los últimos focos activos en el norte cordobés que dejaron 60 mil hectáreas quemadas, hicieron que muchas aves tengan que migrar y adaptarse a nuevos espacios. Muchos de ellos son ambientes urbanizados, como es el caso de la Reserva Parque del Oeste.