Ramón Zurita, el vendedor de pochoclos que se convirtió en una figura icónica

► Ramón Zurita, el distinguido vendedor de pochoclos y praliné de Jesús María, visitó el estudio de Radio Jesús María para contar su historia. ► En un repaso emocionante, relata su niñez, su llegada a la ciudad y la innovadora idea de crear su negocio de pochoclos en un carro ambulante. ► Creó él mismo su máquina y vendió 320 a todo el país, actualmente se encuentra en la Plaza San Martín y define su trabajo como "su cable a tierra".

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AUDIO | Ramón Zurita, vendedor ambulante de pochoclos y praliné



Ramón Zurita, el distinguido vendedor de pochoclos y praliné de Jesús María visitó el estudio de Radio Jesús María para contar su historia.  Con 37 años de labor y dedicación, es reconocido por cualquier jesusmariense, dado a que lleva años vendiendo en diferentes puntos de la ciudad como la terminal de ómnibus, plazas y el Festival de Doma.

Oriundo de Santiago del Estero, en el año 84, tomó la decisión de quedarse en la ciudad de Jesús María. Emocionado, Ramón se remonta a su infancia para conocerlo un poco más. Fue el quinto de seis hermanos y repasó su infancia marcada por la separación de sus padres a los 4 años de edad: “Yo no enterré a mi padre ni a mi madre, reflexionó consternado. 

Recordó a su padre como un hombre trabajador, carpintero a domicilio. Por su parte, Ramón trabajó desde pequeño, por las mañanas lustraba zapatos, por la tarde vendía diarios y además iba a la escuela a “medio turno”. Pasado el tiempo realizó diferentes trabajos como soldador, albañil, herrero y otras changas.  

Dejó Santiago del Estero cuando su hermana decide casarse con el dueño del Parque de Diversiones “Gregori Parck”, que viajaba por diferentes pueblos. A los 12 años emprende viaje con el parque, una decisión que Ramón define como “la cornisa en donde se caía para el lado bueno o el malo”, refiriéndose a la vida que querría llevar. 

Así es que conoce a Rita Herrera, su esposa que residía en Córdoba. Al asentarse definitivamente en Jesús María con su señora, compran un terreno, hacen una casa y forman una familia con dos hijos. Hace 52 años comparte su vida con su esposa: “ Sin mi  mujer no tendría nada», reflexiono emocionado y recordó el trabajo incansable que Rita deja hasta el día de hoy por su familia. 

En los parques, a Ramón siempre le llamó la atención la venta de copos de azúcar, hasta que decidió  hacer su propia máquina de pochoclos para comenzar a venderlos en Jesús María. Fue tal el éxito de dichas máquinas, que realizó 320 más para distribuirlas por distintas partes del país.

Ramón comentó que actualmente su nieto se hizo cargo de su labor como herrero y que la vida los llevó a tener nueve nietos. Contó que vender pochoclos en carro tantos años es un negocio que no estaba antes en la ciudad y que “daba su buena plata”. 

Actualmente Zurita sigue vendiendo sus famosos Pochoclos en su carro, desde la Plaza San Martín: “ Es mi cable a tierra, cuando hubo pandemia, no quería salir pero estar en la casa era estar loco. Yo creo que voy a morir trabajando, estoy tranquilo trabajando, converso con uno y con otro”, concretó. 

 

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