ROBO | «Vio todo: se escondió abajo de la cama y contuvo la respiración»

Lo dijo Paola, la madre de un niño de once años que ayer a las 8 de la mañana fue testigo de un robo en su casa de calle 42, entre calle 13 y 14, en Colonia Caroya. El pequeño se escondió debajo de la cama por veinte minutos y presenció cómo un delincuente recorría su casa. "No se quiere quedar solo. Antes de dormir revisa abajo de las camas", contó la madre.

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Paola Lobos es vecina de Colonia Caroya y madre de un niño de once años, quien ayer alrededor de las ocho de la mañana, fue testigo de un robo en su vivienda de calle 42, entre las calle 12 y 13 de Colonia Caroya.

«Tenía a mi hijo descompuesto, lo fuimos a buscar al colegio y lo dejamos en casa», cuenta Paola, quien asegura que tardaron veinte minutos en comprar los medicamentos y que, al regresar, dos delincuentes se dieron cita en su casa: uno de ellos entró y robó 600 pesos, ante la mirada de su hijo de once años, escondido debajo de la cama.

«Se quedó abajo de la cama. Me dijo que sin respirar porque estaba el ladrón en la habitación de él», cuenta la mujer, quien señala que, incluso, se llevaron dinero del pequeño, el cual le habían regalado para su Comunión.

Según la crónica de Paola, el pequeño describió cómo el delincuente recorría la vivienda, las habitaciones, el comedor: «diez minutos se quedó revisando los cajones, fue para todos lados, se arrodilló al lado de una mesita donde estaba escondido él, que no respiraba para que no lo sintiera», dijo la mujer.

«Creo que no fue al azar, deben saber que trabajamos. Pero claro, justo mi hijo se había descompuesto», reflexionó Paola, quien agregó que buscarán ayuda psicológica para contener al niño: «Estaba ‘shockeado’. Ayer se le pasó un poco pero hoy estaba mal. No se quiere quedar en ningún momento solo y revisa las camas, revisa todo», concluyó la mujer.